¿Cómo organizar tu tiempo para la vuelta al cole cómo musulmana?  

LA VUELTA AL COLE PARA UNA MUSULMANA

¿Cómo organizar tu tiempo para la vuelta al cole cómo musulmana?  

Asalamu aleikum, quien me conoce sabe bien que soy de invierno, no me gusta el sol, el calor, el verano… Pero hay algo en esta época del año que hace que me encante julio y agosto, ¿Sabes que es? Que toca planificar así que vamos a organizar tu tiempo 🙂

Septiembre está a la vuelta de la esquina y es un mes de empezar. Creo que esta sensación puede venir de la época escolar porque se que no soy la única que ve y siente septiembre como inicio; más que el mes de enero.

El mes de julio y agosto lo utilizo para organizar el “curso siguiente». Como soy más de invierno, también significa que rindo más y tengo más energía. Por eso me gusta tener muy bien programado mi “año” de octubre a mayo.

Todo está en manos de Dios y puede cambiar cualquier aspecto de la organización o dar un giro increíble. pero lo importante para mi es tener la intención y el foco.

Definir objetivos generales.

Primero defino muy bien los objetivos de manera general. Por ejemplo, pueden se que este año sea el año de crecer profesionalmente, o de estudiar o lo que sea. En mi caso, paralelamente a esos objetivos están los objetivos que defino para mi hijo ya que me encargo de su educación, no va a la guardería y mis objetivos y retos como musulmana (leer el Corán, memorizar…)

Para conseguir mis objetivos anuales hago varias listas.

La primera lista son objetivos a groso modo, es decir, genéricos. Os pongo ejemplos:

  • A nivel familiar mantener orden en la casa, casa limpia. Creo una rutina de que cosas hacer cada día.
  • A nivel educacional hago una lista de los objetivos que tengo para mi hijo este año.
  • A nivel laboral definir también que quiero conseguir este año.

Organizar tu tiempo te ayuda a lograr tus objetivos

Una vez tengo los objetivos generales y globales anuales; los desgloso en objetivos más pequeños y defino que debo hacer cada día para cumplirlos.
Por ejemplo, si el objetivo es aprender a hacer algo en un año, tengo que definir que debo aprender cada mes para que en un año haya podido obtener ese conocimiento. Después anoto que debo estudiar cada día para conseguir aprender lo que quiero en un mes.

Es sencillo vamos de más a menor; súper importante que los objetivos sean muy precisos. Si no los puedes medir no los puedes dividir ni repartir. Por ejemplo, ganar más dinero o perder peso no sería un objetivo. Lo sería: ganas 2.000€ más al año. O perder 5 kilos en un año. Eso te permite definir que tiene que hacer para lograrlo.

Una vez lo tienes más o menos claro vamos a ver si es factible y realista.

Plasmamos en un papel todas las horas de día

Coge un papel y escribe todas las horas del día en un listado, tipo:

  • 8:00 a 9:00
  • 9:00 a 10:00
  • y así sucesivamente…

Primero marcamos las horas de sueño. Ya sean 6, 7, 8,… dependerá de cada caso, de lo que puedas, necesites o te dejen dormir 😉

Después las obligaciones que son si o si, pueden ser horas de trabajo fuera de casa, horas de desplazamiento para recoger niños al colegio, rezos,… las cosas digamos, inamovibles.

Después quedaran unas horas, verás que no suelen ser tantas como pensabas.

Y ahí es cuando verás que es muy importante priorizar muy bien. Si te quedan 2 hora so 4 no puedes pretender: montar un negocio, acabar un máster, …

Tienes dos opciones: o elegir o hacer ambas cosas aunque te lleve mucho más tiempo conseguirlas.

Cuando desglosas así el tiempo y los quehaceres te das cuenta de si es factible o no cumplir con las expectativas que tienes. A veces nos agobiamos porque “sentimos” que no llegamos a todo pero… no es un sentimiento, es real. No se puede hacer las tareas que requieren 5 horas en dos 🙁

¿Se puede optimizar mejor el tiempo? ¡Si!

El día tiene 24 horas, y está claro que por mucho que leas sobre sistemas para organizar tu tiempo, el día seguirá teniendo 24 horas. Lo que si te puedo confirmar, después de mucho leer sobre organización y sistemas es que si dispones de 5 horas al día (por ejemplo), distribuir bien esas horas y asignar bien cada tarea a cada hora puede hacer que le saques el máximo provecho al tiempo.

Es clave es que conozcas bien:

– Tus ritmos, es decir si eres más nocturna o diurna. En que horas del días te sientes más fuerte físicamente, a que horas estas más despejada mentalmente, a que horas te sientes más cansada….

– Debes saber de las tareas que haces (trabajar, emails, casa,..lo que sea) cuales te suponen más desgaste de energía, menos, cuales haces con más ganas, con menos…

Sabiendo esto, si dispones bien las tareas en las franjas de tiempo a las que mejor se adaptan, podrás sacar el máximo provecho del tiempo. O dicho de otra manera, hacer una determinada tarea en un momento determinado del día te puede llevar una hora o dos. La misma tarea. ¿me explico? No es tanto ganar tiempo sino no perder o invertir más tiempo del necesario.

Espero que hayas encontrado útil este articulo y que puedas sacarle provecho para organizar tu tiempo.

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